Mediante un cheque se realizan pagos y cobros de ciertas cantidades de dinero estipuladas por la persona, empresa u organismo que lo expida. La ventaja de operar con cheques radica en que no se manipula dinero en efectivo y, de algún modo, resulta una opción de pago más segura.

Existe una gran variedad de cheques y cada uno es utilizado con un fin distinto. Entre ellos, destacamos el cheque cruzado, el cheque al portador, el cheque certificado, el cheque no a la orden, el cheque de pago diferido y el cheque cancelatorio, entre otros.

Para utilizar cualquier tipo de cheque, el individuo debe tener una chequera bancaria a su poder. La misma debe utilizarse correctamente, de un modo controlado y consciente para no tener problemas con insuficiencia de fondos o cheques falsos, por ejemplo.

Las chequeras se obtienen en cualquier entidad bancaria. El primer paso al adquirirla es corroborar todos los números consecutivos de la misma. Las chequeras varían en cuanto a la cantidad de cheques que tienen y generalmente cuentan con 25 o 50.

Cuando se llenen los datos en el cheque, se debe ratificar que el lugar y fecha de emisión, lugar y fecha de pago (en caso que sea diferido), el número de orden o serie, la orden de pago, el número de cuenta y los datos del emisor/beneficiario estén correctamente detallados. En caso de no estarlo, el cheque podría ser rechazado, por cuestiones de seguridad, por la entidad bancaria que debería pagarlo.

Es sumamente importante que quien posea una chequera bancaria lleve un registro de los pagos que realiza con cheques para poder tener un control de su administración. Es recomendable anotar el nombre del individuo a quien se lo expide, el monto y la fecha.

Además, este control resulta necesario para poder verificar en el banco que siempre haya el monto necesario que se deba extraer a la hora de cada pago y no tener inconvenientes con el beneficiario.

Bajo ningún aspecto se sugiere dejar cheques firmados en blanco o con datos en un cheque que no va a ser utilizado en un próximo período de tiempo. Se aconseja no emitir cheques “al portador”. En caso del robo de una chequera bancaria, el mismo debe ser denunciado a la brevedad para que se anule la chequera, el banco no acepte cobros o haya movimientos indebidos en su cuenta.