Las entidades bancarias pueden ofrecer a sus clientes el servicio de chequeras personales para que éstos realicen pagos a terceros por medio de cheques propios. Estos son emitidos contra la cuenta corriente de una persona jurídica o física.

Un cheque propio es un documento de valor gracias al cual el portador autoriza a un tercero a extraer una determinada suma de dinero de una cuenta bancaria. La persona que emite el cheque se denomina librador y determinará la cantidad de dinero que la entidad bancaria deberá pagar a otra persona, denominada beneficiario.

Este sistema permite retirar la suma de dinero expresada en el título de valor, es decir, el cheque propio, de una cuenta bancaria sin necesidad de contar con la presencia del titular de la misma.

¿Cómo se cobra un cheque propio?
Los cheques propios pueden pertenecer a una persona física o jurídica, por ejemplo a una empresa, y pueden poseer distintas características con respecto a su cobro y al beneficiario de su emisión.

El librador puede emitir el cheque al portador, a la orden, o no a la orden. En el primer caso el cheque propio puede ser cobrado por cualquier persona que se presente en la entidad bancaria.

En el cheque a la orden, el titular de la cuenta indica con nombre y apellido el beneficiario, el cual debe endosarlo (escribir en el dorso del documento su nombre completo, firma, dirección y número de documento) y, a su vez, le es posible transferirlo a otra persona. Si el cheque propio es librado a favor de una persona jurídica debe ser endosado con la dirección de la empresa, el CUIL, el sello y la firma de la misma.

En el caso del cheque no a la orden, el beneficiario no puede endosarlo y deberá cobrarlo a transferirlo a su cuenta bancaria.

Por otro lado, el cheque propio con respecto a su cobro puede ser certificado, cruzado y diferido. Un cheque certificado cuenta con una fórmula que emite el banco para certificar que la cuenta corriente libradora posee los fondos suficientes para cobrar el cheque en un plazo de cinco días hábiles.

En el caso del cheque cruzado el librador determina que el cobro del mismo se puede realizar sólo mediante el depósito del cheque en otra cuenta, y no mediante el retiro de los fondos en efectivo. Para esto se trazan dos rayas paralelas en el ángulo superior izquierdo. La única excepción a esta medida es si el beneficiario es cliente de la entidad bancaria que emite el cheque, en cuyo caso podrá retirar el pago en efectivo por ventanilla.

Por último, el cheque de pago diferido puede ser cobrado en una fecha posterior a la de su emisión. El librador determina una fecha de cobro posterior dentro de los 360 día de emitido el cheque.