En febrero de este año, el presidente norteamericano Donald Trump se vio envuelto en un escándalo mediático en el que se unían una gran cantidad de dinero, un cheque y una actriz porno.

El ex abogado personal de Trump, Michael Cohen, presentó ante el congreso una copia de un cheque que emitió por 35.000 dólares y confesó que se lo entregó a una actriz porno llamada Stormy Daniels con el fin de comprar su silencio y evitar que hablara acerca de la relación secreta que mantuvo con el presidente poco después de haber contraído matrimonio con Melania. En aquella declaración, Cohen confesó que el monto total acordado había sido de 130.000 dólares por lo que dejó en evidencia que aquel cheque era tan solo una pequeña parte del pago.

En el cheque que Cohen mostró ante las autoridades figuraba su propia firma. Es decir, fue expedido por él mismo. El resto de los pagos en cheques fueron firmados por Donald Trump Jr, hijo del presidente, y de Allen Weisselberg, director financiero de la Organización Trump.

Unos meses después del revuelo causado por la declaración de Cohen, el mismísimo Donald Trump reconoció que había reembolsado a Cohen los 130.000 dólares con el fin de ocultar sus historias sexuales que podrían dañar su imagen ante la campaña a presidente. De todas formas, su reputación en Estados Unidos ya se encontraba dañada. Trump es señalado como sexista y las acusaciones de acoso sexual eran reconocidas públicamente.

La prensa indicó que el pago a Stormy Daniels podría haber violado las leyes de financiación electoral debido a su fin que era cuidar la imagen de Trump pero, a pesar de todo esto, quien está pagando ahora mismo una sentencia de prisión por tres años por fraude fiscal, falsedad documental y por violación de la ley electoral estadounidense es Michael Cohen.