Según informes relevados por el Banco Central de la República Argentina en julio de 2018, el porcentaje de cheques rechazados en el período que va de junio 2017 a junio 2018 fue aún mucho más alto de lo esperado. La falta de fondos perjudicó a pequeñas y medianas empresas haciendo que el número de rechazos ascienda al 70%.

En junio de 2017 los cheques sin fondos representaron el 0,7% del dinero de la Cámara Compensadora, cifra que aumentó a 1,2% en junio de 2018. Es decir que, en un año, la cadena de pagos se deterioró 0,5 puntos, equivalente al 71%.

$19.286 millones fue la cifra total rechazada en el período mencionado. $12.513 millones fueron cancelados de manera diferida ya que no se pudieron compensar en la fecha establecida originalmente ya sea por feriados, paros laborales u otros motivos. Si bien los cheques pudieron ser cobrados unos días posteriores, en primera instancia figuraron rebotados al depositarlos.
$6.772 millones fue la cifra impaga y, entre ellos, hay $4.130 millones correspondientes a los que efectivamente fueron librados contra cuentas sin fondos. Los cheques rechazados restantes estuvieron conformados por cheques que poseían errores de información y no pudieron ser enmendados.

Los cheques rechazados reciben una multa del 4% del valor del cheque teniendo como monto mínimo los $100 y como máximo los $50.000. En caso de que la multa se cancele antes de que pasen los 30 días de la fecha de su rechazo el costo se verá reducido en un 50%. En caso de no abonar la multa en el plazo de esos 30 días, el cliente o titular de la cuenta corriente se verá afectado y no podrá realizar operaciones bancarias.

Debido a que la crisis cambiaria hizo explotar las tasas de interés en 2018 las pequeñas y medianas empresas siguen atravesando un momento de preocupación y estrés debido a las fallas en la cadena de pagos. Como dijimos previamente, la tasa mínima para un descuento de cheques es del 70%, porcentaje que torna endeble toda operatoria para las pymes.