Utilizar cheques como medio de pago y cobro resulta una opción práctica y segura para evitar manipular grandes sumas de dinero en efectivo por la ciudad. Si bien utilizar este medio de pago es sencillo, siempre se deben tener en cuenta algunos factores relacionados con la legibilidad, la correcta información que proporcionamos en ellos, los endosos y los plazos de cobro para evitar que los mismos sean rechazados por defectos formales por la entidad bancaria en la que se presentará el documento.

En artículos anteriores de Todo Cheques hemos visto información pertinente al uso que se le puede dar diariamente a un cheque como medio de pago y preguntas usuales que nos solemos hacer del estilo de ¿cómo se cobra un cheque en otra sucursal?, ¿cúal es el límite para cobrar por ventanilla?, ¿cuáles son y cómo funcionan los distintos tipos de cheques?, entre otras tantas más. Aquí detallaremos los errores más usuales que cometen los usuarios y de qué manera evitarlos o solucionarlos para poder manejarlos correctamente.

Los principales casos de rechazos de cheques radican en los errores que se presentan al escribir la información necesaria para el cobro como datos del emisor o el cobrador, diferencias entre el monto expresado en letras y números, faltas de ortografía, error en el nombre de la sucursal bancaria, entre otros. Es por esto que recomendamos ser 100% cautelosos y revisar la información proporcionada.

En segundo lugar encontramos al endoso como un punto clave a tener en cuenta a la hora de presentar cheques ya que si el mismo está mal endosado no será aceptado por el banco. El endoso se debe hacer en el revés del papel y en cualquiera de los dos margenes superiores pero siempre se debe respetar el ordenamiento. Es decir, la segunda persona que realice el endoso lo deberá hacer en el mismo lado. En caso contrario, no se sucederán los endosos y el cheque será rechazado. Es importante tener en cuenta que los cheques comunes se endosan una sola vez mientras que los de pago diferido se pueden endosar hasta dos veces.

Por último, el plazo de cobro es otro de los errores más usuales cometidos al usar cheques. Para evitar el rechazo de cheque por este motivo hay que saber que los cheques comunes tienen una vigencia de 30 días a partir de la fecha que fueron emitidos y los cheques de pago diferido vencen a los 30 días de la fecha establecida para su pago.