Los conocidos “Flor de la abundancia”, “telar de los sueños” y “mandalas de la prosperidad” esconden detrás una estafa muy grande conocida desde hace muchos años. Estos cuentos aparecen en épocas de crisis con la falsa excusa de ayudarnos mutuamente en sociedad a conseguir dinero de manera rápida y fácil.

Este esquema piramidal propone que cada persona que ingresa al círculo desembolse determinada cantidad de dinero que luego recuperará y multiplicará por siete al invitar a otras siete personas a que se unan a su círculo. De esta forma siempre resulta beneficiado un pequeño grupo de gente para perjudicar a quienes ingresan por primera vez al círculo ya que puede que nunca recuperen su dinero.

Por otro lado encontramos al cheque de la abundancia que, si bien se basa en una premisa similar a la de la flor, el telar o la mandala no involucra a terceros. Según quienes creen en este tipo de cheques “el cheque de la abundancia se trata de un ritual en el que le piden al universo y a su infinita abundancia que se cubra todo lo que se necesita ya sea a nivel laboral, económico, relacional o de salud”. El mismo se debe descargar de internet, completarlo y guardarlo en un cajón o lugar que nos vayamos a olvidar para que no seamos conscientes de su existencia y que sea la energía la responsable de atraer nuestra fortuna.

Los portales que hablan del cheque de la abundancia recomiendan escribirlo en luna nueva para aumentar la abundancia en cualquier área de la vida, no solo la económica. Es por eso que detallan que no se debe escribir en él una cifra puntual de dinero para que nuestra vida no dependa de alcanzar ese número y dejemos que el universo nos dé aquello que necesitamos.

Este ritual “mágico y esotérico” no es considerado una estafa económica pero sí apela a jugar con la fé del otro haciéndole creer que por escribir un cheque, agradecerle al universo y a Dios, repetir oraciones y confiar en los poderes de nuestras poderosas y creativas mentes, uno recibirá el dinero que está necesitando.