Los cheques en tránsito, también conocidos como cheques pendientes, son aquellos que se han escrito pero no han sido entregados para su pago en el período establecido. Es decir, el beneficiario lo recibió pero no lo ha entregado a la entidad financiera para retirar su dinero. Este tipo de cheques quedará pendiente hasta ser cobrado.
El beneficiario de un cheque, al recibirlo, deberá depositarlo o cobrarlo en un banco. Su banco solicitará el dinero al banco del emisor y la operación finalizará cuando éste le envíe el dinero al banco del beneficiario o a su cuenta, si es que ambas partes trabajan con la misma entidad.
El problema de los cheques en tránsito nace cuando ya pasó mucho tiempo de que fueron entregados y aún así no han sido depositados. Si el beneficiario deposita el cheque varias semanas más adelante y el emisor no cuenta con los fondos suficientes, es posible que ese cheque sea rebotado.
Muchas veces, las entidades bancarias no aceptan cheques que fueron emitidos hace más de 6 meses. En caso de haber superado aquel plazo y de tener que hacer un cheque nuevo, hay que pedirle al beneficiario que lo deposite de inmediato y que devuelva el cheque pendiente para que no quede en su poder. De esta forma, nos aseguramos que el beneficiario no deposite ambos cheques.
En caso de que el cheque no se haya depositado por pérdida, robo o hurto es necesario notificarlo al banco para cancelarlo y solicitar la suspensión de pago.
Para evitar este tipo de inconvenientes, Todo Cheques recomienda utilizar un sistema de contabilidad para tener un seguimiento acerca de los pagos realizados y pendientes y deducir los cheques sin cobrar de sus fondos disponibles. De esta manera veremos claramente los saldos pendientes y podremos contactarnos con el beneficiario si notamos que el cheque no fue depositado.
Algunas entidades bancarias en su plataforma de Online Banking cuentan con una sección en donde el emisor del cheque puede consultar sus cheques y visualizar los que están pendientes de acreditación. En el sistema se mostrará la fecha de depósito junto con la entidad en la que se realizó la operación, la sucursal, el número del documento, el importe y la fecha de crédito. Los datos faltantes serán del cheque que aún no fue depositado.
Es recomendable que exista la menor cantidad de cheques en tránsito posible. Para lograrlo se deberá mantener un control semanal de pagos y acordar con el beneficiario que lo cobre en el plazo indicado.

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