Muchas veces pensamos en el futuro y cómo nos imaginamos en él, y un tema que no escapa es cómo nos vemos económicamente. ¿Habremos alcanzado la meta que nos propusimos? ¿Tendremos los activos que proyectamos? Dependiendo la edad que tengamos y nuestra actualidad, seremos más o menos optimistas al respecto, pero lo cierto es que sólo un porcentaje muy menor de la población invierte parte del dinero que le ingresa.
Las causas principales podrían aducirse a que lo que ingresa apenas alcanza para cubrir los gastos y, quienes sí logran generar algunos ahorros, caen en sus caprichos (cada uno es libre de gastar en lo que quiere) procrastinando este tema, sumado a un gran desconocimiento en el rubro. Es que en la escuela no nos enseñaron a invertir ni a como relacionarnos con el dinero, tan solo a pensar en una profesión para la cual estudiaríamos y luego buscaríamos un trabajo para vivir gracias a ella.
Por suerte esto está cambiando y ya se ve en algunos colegios talleres que abordan de a poco el tema. También hoy en día, gracias a internet, las oportunidades proliferan y las barreras que hacían un tanto complicado, engorroso y caro invertir en diferentes alternativas han caído sustancialmente. Pero, ¿cómo no marearnos ante tantas opciones? ¿En quién podemos confiar? Antes de entrar en estos temas lo primero y más importantes es tener un plan para poder generar ahorros si es que no los tienes aun.
Una muy buena idea para empezar a generar un fondo es recolectar todo tipo de objetos de tu casa que no uses (desde muebles, electrodomésticos, libros, ropa, etc.) y venderlos. Con internet hoy es muy fácil conseguir un comprador para tus publicaciones. Basta con que el producto esté en buen estado y en un precio razonable. Te sorprenderás de la cantidad de cosas que no usabas y el dinero que conseguirás por ello.
Otra idea bastante práctica es ofrecer servicio en algún tema que te consideres apto. Puede ser: dar clases de tenis, dar clases de algún instrumento musical, dar apoyo escolar, cuidar gente mayor, cuidar niños, pasear perros, etc. Las opciones son muy amplias. La idea es que elijas una y te pongas en campaña. Esto requerirá un poco más de esfuerzo de tu parte pero si tu objetivo es claro te las arreglarás para conseguirlo.
Por último, algo que varios libros de finanzas personales sugieren es ahorrar un 10% de lo que ingresa a nuestras cuentas. Esto parece difícil y hasta a veces imposible, pero créeme que es totalmente realizable si ejerces disciplina. Para no caer en la tentación de utilizar este dinero debes separarlo, ya sea en una caja fuerte o abriendo otra cuenta bancaria, y pagártelo a ti antes que a cualquier otro gasto que tengas. Al cabo de unos meses, y con el hábito desarrollado, ya dispondrás de un dinero para invertir.
Algo para motivarte a cumplir tu objetivo es que tengas una meta clara, un monto fijo. Dada la inflación galopante que acecha al país, quizá te convenga pensar tu número en otra moneda. Mil dólares es una buena suma para empezar. Es alcanzable en pocos meses y ya puedes empezar a invertir en algo. En las próximas entradas hablaremos más en concreto de tipos de inversión. La idea con esto es que vayas mentalizándote para generar un cambio en tus finanzas, a base de ahorro e inversión.
¿Tienes ahorros ya? ¿Estás invirtiendo?