Los controles cambiarios que surgieron a partir de las elecciones PASO en agosto y las elecciones presidenciales en octubre dieron lugar a que inversores institucionales busquen productos con tasas atractivas dentro del segmento de financiamiento Pyme generando de esta forma, una sobre oferta de pesos en el mercado, lo que derivó en una gran baja en la tasa y una alza en el volumen operado.

Cristian Villaroel, especialista en mercado de capitales de Mills Capital, aseguró a El Cronista que el volumen negociado durante octubre 2019 fue de $6.922 millones, representando una suba interanual del 65% y suba mensual respecto de septiembre de 2019 del 28%. Además, indicó que el volumen acumulado durante los primeros 10 meses de 2019 ascendió a más de $53.313 millones, registrando un crecimiento del 121% respecto al mismo período del año 2018 y por último señaló que el mercado de capitales consolidó su rol de canalizador del financiamiento pyme ante la ausencia del crédito bancario.

Según El Cronista, en el mes de octubre el volumen de cheques de pago diferido alcanzó un máximo de $6922 millones, superando el pico más fuerte del año que había sido en mayo ($6498 millones). De esta manera la tasa quedó ubicada en 52%, con una baja de 8 puntos.

Tal como Lucas Confaloneri, Managing Director de AdCap, indicó a El Cronista, “con las restricciones cambiarias y el no acceso de las compañías a los dólares se empieza a notar un exceso de liquidez en pesos y una falta de productos sobre todo en compañías institucionales como las compañías de seguros y fondos comunes de inversión, generando que en el mercado de cheques de pago diferido se vea un descenso de tasas. Además, el hecho de que las Leliq estén apuntando a la baja también colabora con el descenso de tasas de productos Pyme”.